EL VERDADERO CAMBIO.


Por cualquier motivo, la mayoría de las personas se dan cuenta de repente que sus vidas les traen infelicidad, que no se sienten satisfechos con ellas, sino al contrario. Tienen unas vidas llenas de miedo, de ansiedad, depresión, tristeza, sufrimiento en general, y por tanto de conflicto. Al darnos cuenta de esa insatisfacción, damos un paso a delante y nos decimos a nosotros mimos: tengo que ser menos así, debo ser más de la otra manera... intentamos cambiar antes de saber qué nos provoca ser de esta de esta o de otra manera, obstruyendo así el caprichoso camino de la comprensión de nosotros mismos. Creemos que con nuestra fuerza de voluntad podemos cambiar, y quizá sí se produzca un cambio externo. Puede que quien quiere ser noble, pueda actuar como una persona noble.  Realice actos nobles, la gente piense que es noble e incluso a veces esté feliz de sentirse una persona noble... (realmente está feliz de creer que acaba de conseguir un objetivo). Pero dentro de sí, quizá tan escondido que no se de cuenta, esa persona noble, estará escondiendo el verdadero motivo de su nobleza, y es que está huyendo de su bajeza... y la forma más fácil de huir de la bajeza es la nobleza, la huida de la ignorancia es el conocer datos, la huida de la indiferencia hacia los demás es una falsa simpatía, etc... (este párrafo me recuerda al relato de los monos, por si alguien quiere leerlo AQUÍ)

Ya nos hablaba el gran Jiddu Krishnamurti que el esfuerzo era el principal problema, que detrás de él, se encontraba el Ego.  El cambio al que nos hemos referido en el primer párrafo, es un cambio con esfuerzo, con conflicto. Conlleva en sí una lucha de ideas, y por tanto, no es un cambio verdadero. Por una parte tenemos la idea de que somos nobles y por otra, la idea de que no lo somos, dos ideas opuestas que chocan frontalmente. 



El motivo de este choque de ideas, es que las ideas no son la realidad, son interpretaciones cómodas del mundo que vemos, interpretaciones que nos sirven para comunicarnos de una manera fácil y pero elaborada. Pero la realidad no es rígida, es cambiante, cambia en cada instante y una palabra no puede definirla porque no cambia, únicamente el silencio puede ser capaz de entender el mundo que nos rodea. Pero nosotros le damos importancia a las ideas porque a nuestra mente le gusta, se siente más segura trabajando con ideas, con cosas fijas que puede manejar y entender.... y como en muchos aspectos encontramos encontramos provecho, nos creemos que ellas son la misma realidad... pero siempre hay que tener en cuenta que la palabra "rojo" (dicho interna o externamente) es un sonido, no el color rojo de verdad. Igual que tenemos que saber que mientras yo diga "rosa", durante ese mismo instante, no estaré viendo la flor a la que trato de describir (esto lo digo para señalar la importancia del silencio).


Decir que somos nobles o que no lo somos, no quiere decir nada. Porque ni somos lo uno ni somos lo otro. Somos el momento presente, nuestra personalidad es una respuesta a nuestro condicionamiento, a nuestra educación, entorno y cultura. Y lo único que libera de la no nobleza y de la bajeza, lo único que realmente va a producir un verdadero cambio es entender este condicionamiento. De nada sirve luchar contra él.

Para entender ese condicionamiento, para que se de el verdadero cambio, este debe ser sin esfuerzo, en paz, tranquilo, con una respiración fluída y un cuerpo sano. En ese momento nuestra inteligencia es capaz de entender los más sutiles detalles, los externos y también aquellos internos, los más profundos... y quizá ahí, se nos presente la realidad tal y como es.

Masanobu Fukuoka
Describir con palabras, con ideas fijas la realidad, es como intentar coger agua con un cazamariposas. No obstante, quiero citar a Masanobu Fukuoka, que fue un agricultor, biólogo y filósofo japonés de corte Taoísta y que describió la experiencia de la realidad con estas palabras: 

“Las hojas bailaban verdes, centelleantes. Sentí que esto era el verdadero paraíso sobre la tierra. Todo lo que me había poseído, todas las agonías, desaparecieron como sueños e ilusiones y algo que se podría denominar la verdadera naturaleza se reveló ante mí.”


Por cierto, os invito (a quien no lo conozca) a leer un poco sobre Masanobu Fukuoka. Trabajó la tierra de una forma natural, y su comprensión sobre esta y sobre la vida y la sociedad no tiene comparación.

TEORÍA DE LOS 5 ELEMENTOS.



En la medicina tradicional china, hay un principio básico que se le conoce como Teoría de los 5 elementos. De esta teoría, se han nutrido diversas doctrinas básicas de medicina tradicional oriental, desde el Tai chi (de origen chino, al Shiatsu de origen japonés.

Todo es energía, todo.... el cuerpo es energía, las nubes son energía, el pensamiento es energía. Para los chinos, esta energía se clasifica en 5 elementos según su características. Hablar en profundidad de esto nos llevaría varias páginas escritas, varios libros escritos... por eso, únicamente quiero hacer un resumen para saber y aclararnos a que nos referir cuando hablamos de la Teoría de los 5 elementos.

Los 5 elementos son: Madera, Fuego, Tierra, Metal y Agua y en ese orden.



Madera
El ideograma representa un árbol. Las ramas y los tallos pueden ser rectos y torcidos y pueden crecer hacia todas las direcciones.
Así que sus características son el crecimiento, el ascenso, el despliegue, el desbloqueo o movimiento libre, la extensión y la flexibilidad.

Fuego
La representación del fuego, con una llama central y dos chispas.
El fuego quema y tiende a ascender, por ello todo se relaciona con la producción del calor y el movimiento ascendente.

Tierra
La representación de la tierra.
Sus características son la siembra y la recolección; por ello todo lo que produce y engendra, sostiene, nutre y es receptivo está emparentado con la tierra.

Metal
La representación de un yacimiento de oro oculto, con cuatro galerías con pepitas de oro. Se emplea el sentido general de metal, ya que el oro es el metal por excelencia.
Sus características son el cambio y la transformación, el ascenso y el descenso. Así que, todo lo que tiene función de limpieza y drenaje está emparentado con el metal.

Agua
La representación de la corriente del agua.
Sus características son el frío, la hidratación y el descenso; por ello, todo lo que es frío, tiene la función de hidratar y de transportar hacia abajo está emparentado con el agua.


Como se ve, cada uno de los 5 elementos tiene unas características, y los chinos empezaron a clasificar todos según sus cualidades (tanto órganos, sabores, meridianos, etc...)

Pero también vieron una relación entre los 5 elementos con las estaciones e incluso con estados de ánimo....

Ahora bien, ¿qué tiene que ver los 5 elementos con la medicina? Pues bien, estos elementos están relacionados entre sí. Existen dos tipos de relaciones: las del ciclo generativo y las del ciclo dominativo.


Ciclo Generativo La madera (al entrar en combustión) genera el fuego, el fuego (al consumirse) genera la tierra, la tierra (dentro de su seno) genera el metal, el metal (desde su interior) genera el agua la cual le da vida a la madera. Línea continua del gráfico. 

Ciclo Dominativo La madera domina (penetra, se impone) sobre la tierra, el fuego domina (funde) el metal, la tierra domina (contiene, represa) al agua, el metal domina (corta) a la madera, el agua domina (apaga) el fuego. Línea discontinua del gráfico.


Estas relaciones les sirven a los médicos de la antigua escuela tradicional china, tratar problemas en una parte del cuerpo, tratando otros... pero vamos, eso ya se me escapa de las manos. Para saber hacerlo se necesitan años de experiencia y práctica. Yo solo quería dar unas pinceladas.

MUDRAS, ¿para qué sirven?



Un mudra,es una posición de las manos, pero también de brazos, ojos, cuerpo en general. Desde simples mudras con la colocación de la mano en determinada postura, hasta mudras o posiciones completas de todo el cuerpo. Pero un mudra no es únicamente una posición corporal que realizamos cuando tenemos tiempo o cuando pracicamos yoga. Como hemos dicho, un mudra es una posición, una posición que refleja una actitud emocional, y una actitud corporal, algo que influye en nuestra actitud mental. Es por eso que los mudras trascienden la clase de yoga, porque todo el día, a todas horas nuestro cuerpo pasa por diferentes posiciones que representan un estado de ánimo. A lo largo de los años, de las repeticiones que hacemos día tras día, en la vida cotidiana (como en el trabajo), vamos enquistando estas posturas y estas posturas a la vez alimentarán un carácter o una personalidad. 

Son más conocidos, sobre todo por su facilidad de realización, los mudras hechos con las manos, bien sean con una sola mano o cruzando las dos en diferentes posiciones de los dedos. Podemos verlo en diferentes estatuas budistas o en representaciones, ya sea del propio buda o de otros sabios o dioses. Y es que en la mano encontramos un aspecto importante que nos hace entender la importancia de los mudras con las manos: en las manos encontramos la intención. Cuando un niño quiere que le cojan extiende los brazos primero, cuando alguien está nervioso puede dar golpecitos o abrir y cerrar la mano delatando su desazón, cuando la mano se encuentra recta, transmite firmeza y al revés, si la mano se mueve con coordinación, transmite dulzura y elegancia, algo que saben las bailarinas.


En las manos encontramos la representación del cuerpo, al igual que en los pies encontramos la representación del cuerpo y esto es utilizado en reflexología y acupuntura. Además, por las manos se transmiten diferentes meridianos energéticos que tienen gran influencia sobre diferentes partes del cuerpo. 



En este blog http://eltemplodelameditacion.wordpress.com encontré un texto que me pareció interesante:

En nuestra mano, los principales canales de energía son los cuatro dedos y el quinto que cierra en circuito es el pulgar. A continuación un breve resumen sobre cada uno de los cuatro canales:
Dedo índice: ondas Alfa. Estado meditativo. “vigilancia relajada” desprovista de actividad sensorial intensa.
Dedo corazón: ondas Beta. Estado de alerta y concentración. Resolución problemas.
Dedo anular: ondas Delta. Sueño profundo. Actividad cardíaca y respiratoria al mínimo.
Dedo meñique: ondas Eta: Estado similar a Alfa. Salud, creatividad y paz profunda.


Recordemos que en la reflexología podemos favorecer estados de relajación y de sosiego, y el caso contrario también. Pues lo mismo sucede con los mudras, que también influyen sobre nuestros estados anímicos según las posiciones cambiando nuestro estado mental.

Además, tenemos que tener en cuenta que nuestra mente, no solo se ve afectada por estas energías sutiles, sino también por lo que interpreta. Para nuestra mente, nuestro cuerpo es nuestra casa, y para protegerla, la interpreta. Y aquellas posiciones relajadas nuestra mente la interpreta como un estado relajado. Pudiendo modificar el estado emocional. Dado que las manos son la intención, la posición de estas, serán interpretadas por la mente como un estado o una sensación. Para la mente, una mano en permanente tensión, reflejará un estado de tensión, quizá por las ganas reprimidas de golpear o de coger algo (por poner un ejemplo).

El mensaje que transmite el mudra al cerebro es directo. No es casualidad que en las manos encontremos la intención primera, o que tengamos una muy alta sensibilidad al tacto. Cada dedo tiene una conexión concreta en el cerebro, y por tanto tiene una influencia sobre este. Es lo que utilizaremos pues para conseguir los beneficios que conseguimos con la realización de mudras.

Otro día veremos los mudras más conocidos y como realizarlos para obtener un beneficio.

CICLOS CIRCADIANOS Y MEDICINA CHINA

  Quien sigue el blog sabe que en ocasiones me gusta hablar un poco sobre la medicina oriental, sobre sus peculiaridades y diferencias o sobre alguna técnica en concreto... siempre desde mi curiosidad que a veces es más grande que mi formación.... pero bueno. Hoy me gustaría hablar sobre un aspecto curioso que en la medicina occidental normalizada y convencional no se le da la importancia que merece. Hablamos de los ciclos circadianos, que no son ni marcianos, ni de circonio. Circadiano quiere decir ciclos biológicos diarios, más o menos (del latín circa, que significa 'alrededor de' y dies, que significa 'día'). Y es que las horas de luz y de oscuridad, regulan el sueño, regulas la secreción de hormonas, las digestiones, y diferentes procesos físicos de nuestro cuerpo y que se repiten siempre a las mismas horas en cada día y día tras día. Una imagen vale más de mil palabras:


   En la medicina china encontramos órganos, músculos, nervios... vamos, lo mismo que en la occidental pero además también encontramos canales energéticos, meridianos que están relacionados con partes del cuerpo, con su función y con todo lo que se relaciona. Esto tiene que ver con la teoría de los cinco elementos, de la cual no hablaremos hoy porque es bastante extensa y nos alejaríamos del tema principal.  La idea principal que nos interesa es que, para la medicina tradicional china, el primer movimiento de vida independiente es la respiración cuando nacemos, esto hace que entre energía rápida, necesaria para la continuación de la vida, la energía (qui, Chi, Qi, prana, o como lo queramos llamar), después de esta primera respiración, la energía corporal innata y la que tomamos de la respiración se mueve hacia el intestino grueso, para poder empezar a preparar el cuerpo para la adquisición de otra forma de energía, la comida. Y así, la energía del cuerpo va fluyendo de parte a parte estando todas interrelacionadas e interconetadas. De todo este movimiento energético, las disciplinas que mayor conocimiento han adquirido son la acupuntura y el Shiatsu, aunque también el Tai Chí, o el Yoga toman la energía como base para la salud.

   Tenemos que tener en cuenta que aquello que nos da la vida, también nos la quita. El oxígeno que respiramos nos oxida (nos quema) las células, el alimento que tomamos crea ácido úrico y ácidos grasos, y el ejercicio que hacemos y que nos hace sentir bien, produce ácido carbónico y láctico (recordemos que estos ácidos son desechos y son como "basura" para nuestro cuerpo). Pero nuestro cuerpo es asombroso, tiene la capacidad de eliminar todas estas sustancias, estas basuras. Esto lo hace en un orden, primero los pulmones, los intestinos, la piel, etc... sigue un orden que responde a las mejores condiciones que se pueden dar, estas condiciones vienen establecidas por lo que hemos visto antes, por el ciclo circadiano.

Observar la imagen inferior:



Por ejemplo, de 3 a 5, por la noche, es una franja horaria en la que según el ciclo circadiano, es en el pulmón donde se centra la mayor cantidad de energía para así poder expulsar las toxinas con mayor eficacia. Las personas fumadoras, o aquellas que se encuentra afectadas por alguna infección en pulmones, tenderán a toser más durante esa franja horaria. 

Voy a terminar con dos ejemplos:

Recuerdo una amiga que dejó de fumar, por supuesto los primeros días se encontraba un poco más nerviosa y se despertaba con facilidad. Me llamó la atención que me decía que se solía despertar a las 3 de la noche y a las 5 se volvía a dormir. ¿Se debía esto a que su pulmón estaba haciendo un supertrabajo de limpieza tan fuerte que se despertaba? Bueno, el horario coincidía.

Fijaros que de 5 a 7 es cuando se produce el mayor trabajo en el intestino grueso. Es por ello que son las primeras horas del día en las cuales la mayoría de la gente suele ir a hacer sus deposiciones al baño.

Bueno.... fin

* Triple calentador. No es que sea un órgano diferenciado como el corazón o el páncreas. Pero para la medicina tradicional china, este meridiano tiene una función diferenciable. Regulando el sistema parasimpático y nervio Vago. Se le conoce como Cheu – Chao – Yang o San Jiao y se le asocia al fuego, de ahí su nombre. 

EL UNIVERSO CUÁNTICO Y LA FILOSOFÍA DE ORIENTE.

En el cuerpo, recibimos la información por vías nerviosas que reciben el nombre de neuronas aferentes, en cambio, cuando el impulso nervioso se transmite de dentro a fuera, se les denomina vías o neuronas eferentes.
 

Mi profesora de Yoga siempre me decía que existe una cantidad descompensada en el números de vías. Por ejemplo, si vemos que un mosquito se acerca a nuestro ojo, lo ideal es cerrar el párpado, algo que hacemos sin pensar y de forma automática. Un estímulo, una reacción. Pero la realidad no es así. Por cada 5 vías aferentes, tenemos 50 vías eferentes. Por cada información que nos llega de fuera a nuestro interior, nosotros la multiplicamos por 10 y la emitimos de dentro a fuera. Mi profesora explica esto diciendo que el universo es subjetivo. El universo es subjetivo... y luego, con aire intrigante me decía: algo de todo esto nos enseña la física cuántica. El universo es subjetivo y nos lo demuestra la física cuántica.

Por lo que sé, la física cuántica es una física de cosas muy pequeñas, de átomos. Y esta nos dice que hay partículas que se comportan como partículas (algo lógico) y también como ondas. Se comporta como materia y como energía... Esto es algo difícil de entender. Si por ejemplo lanzamos una pelota a la pared, esta simplemente rebota. Pero a nivel atómico, si lanzamos un electrón contra una pared, este choca y traspasa la pared a la vez. Cuando rebota es materia y cuando traspasa la pared, es únicamente energía. Quizá eso ya es bastante asombroso y quizá incomprensible para nuestra mente lógica, pero es más aun que ese electrón cambia según lo veamos nosotros...  Por ejemplo, si para nosotros un electrón es materia, cuando lo veamos con la idea preconcebida de que es materia, este se comportará como materia. En cambio, si miramos al electrón como onda, este se comporta como energía... su estado será o, se comportará, según el observador.

Bueno, todo esto es supersimplificado y probablemente algún físico pensará que es tan simplificado que es erróneo... en fin... siempre pueden comentar lo que sea.


Lo que vengo a decir con todo esto es que la realidad, a escala pequeña y en fuerzas sutiles es manejable según nuestro subconsciente... Pero es que la realidad grande, la que vemos con nuestros ojos, está formada de muchas cosas pequeñas y de muchas fuerzas sutiles. Ya sé que esto suena a autoayuda para un best seller, pero la física lo demuestra y según dice, nuestros pensamientos cambian el entorno.

Los bábanas  (o como se escriba) de las que ya hablamos en la anterior entrada eran aquellos pensamientos o ideas que queremos conseguir en nosotros y fuera de nosotros y que introducimos en estados de relajación. Son semillas que van emergiendo y poco a poco crecen y florecen. Es una forma que nos ofrece el milenario yoga para conseguir ese puntito de subjetividad en el mundo... algo que la física cuántica nos demuestra ahora de forma científica.

También conviene tener en cuenta nuestros pensamientos. Ahora sabemos que aquellos pensamientos negativos nos perjudican, no solo nuestro cuerpo (estrés, depresión, oxigenación deficiente, contracciones musculares, etc) sino que también influyen en nuestro entorno y lo pueden perjudicar.

SOMOS CONCIENCIA

En una de mis clases de yoga con la que considero la mejor profesora que he tenido nunca, cuando estábamos practicando la relajación y ella estaba soltando el ritual discurso al que apenas prestaba atención porque estaba sintiendo el trabajo interior realizado de yoga y sus efectos, acabó el discurso con lo que para mi fue así: .... bla bla bla bla bla y somos conciencia. SOMOS CONCIENCIA, una frase que me resonó una y otra vez sin poder quitármela de la cabeza. Cuando una frase despierta esta sensación que resuena y dura días es porque normalmente uno se encuentra frente a una gran verdad, frente a una joya que acaba de descubrir y quiere admirarla y ver hasta el más mínimo detalle.


Todos estamos condicionados, hombre/mujer y su condicionamiento cultural, de un país u otro, de una religión u otra, de una condición social u otra y, también existe el condicionamiento de nuestras experiencias. Con todas este condicionamiento nos identificamos y decimos "Yo soy hombre", "Yo soy italiano" o "Yo voy a ser agresivo porque así he visto que consigo lo que quiero"... etc.
Pero todo eso es posterior, nosotros ya existíamos antes de saber que eramos italianos y como se supone que actúan los italianos, de saber que eramos hombres y saber su rol en la sociedad o de tomar la consciente decisión de ser agresivos porque nos podía "beneficiar" (creo que aquí quizá sería mejor decir "interesar").

Entonces, ¿qué somos si no somos todo nuestro condicionamiento? La profesora había contestado a esa pregunta: SOMOS CONSCIENCIA. No se refiere a la conciencia (consciente y subconsciente) como parte del Ego, sino a la concentración de esa magia cósmica que reside en nosotros y toma vida.

Todos tenemos un impulso interno que nos empuja a vivir. Este impulso no lo creamos nosotros, hemos nacido con él, pero este impulso de vida no es característicamente nuestro, lo compartimos con todo. Realmente es una energía que trasciende nuestro cuerpo y que forma parte del todo. En el taoísmo no lo nombran porque no se puede nombrar, en el Zen Chi o Qi, otros le llaman prana, otros conciencia, otros inteligencia universal, etc... Pero llamemosle como queramos, el nombre no importa, realmente somos ese corpúsculo de ese algo que forma parte de todo y que en nosotros se ha hallado concentrado. Que se halla en el aire y dentro de él, en las rocas y dentro de ellas, en los animales, en las plantas, en el agua en suspensión y en nuestro cuerpo. Por tanto, esa consciencia que somos es esa energía particular y común que debemos dejar que fluya libremente sin los obstáculos del Ego.

Recuerdo cuando leí los experimentos de Emoto que me quedé sorprendido al evidenciar como nosotros estamos en contacto con lo que nos rodea. En su caso era el agua, podíamos influir a nivel molecular en el agua y en la formación de cristales, hacerlos más bellos o menos dependiendo de nuestro estado de ánimo. Algo que los físicos expertos en física cuántica intentan explicar.
O como la gente le habla o les pone música a sus queridas plantas que, sin tener órganos especializados, son capaces de sentir y responder a esa energía que se transmite para vivir y crecer mejor.

Esa energía universal, esa conciencia sutil pero infinita somos nosotros. Somos conciencia individual y universal y, algunas veces, de forma fugaz, uno percibe que su conciencia es universal.


Enlaces similares en "Tú eres el universo" y "El Ego para Alan Watts"

EL SENTIRSE LASTIMADO Y LA CAUSA DEL SUFRIMIENTO.


Si nos detenemos, si paramos y miramos hacia dentro, aunque sea un corto instante, posiblemente nos demos cuenta de un sentimiento que compartimos todas las personas, un sentimiento que nos une como personas y que paradójicamente nos aísla. No es algo único nuestro, no es propio de nuestras persona como si tuviéramos un defecto o fuéramos especialmente desgraciados, es algo común, que todo el mundo padece... estoy hablando del sufrimiento, de la sensación de sentirse lastimado o quizá vulnerable.

Quizá algunos tengan capas y capas protectoras de rigidez emocional (y también física) que les impedirán ver este sentimiento interior. Quizá alguno, se pueda sentir afortunado en su vida, si se compara con otros menos afortunados, y deseche este sentimiento haciendo como que no existe. Pero la cuestión, lo importante, es que la sensación de sentirse lastimado, de vulnerabilidad existe, y todos intentamos escapar de alguna forma (las religiones, la felicidad prometida del consumismo, las actitudes destructivas, las drogas, los gurús, la identificación con un equipo de algún deportes, con la nación o la región, etc...) cualquier idea que aparte nuestro sufrimiento o que nos aporte cierto consuelo, nos sirve... aunque en el fondo sepamos que es inútil escapar de esto.

Si vemos este sentimiento, y vemos que no hay posibilidad de escapar de él de las formas anteriormente dichas. ¿quiere decir que no hay forma de hacerlo y que debemos vivir con este vacío?  

Hoy he escrito esto porque cuando he ido a comprar a la papelería, el perro del dueño, se me ha acercado y alegremente me ha saludado sin conocerme, luego se ha ido a regañadientes porque el amo se lo ha ordenado, y desde una esquina de la tienda me miraba ansioso esperando que le hiciera una señal juguetona. El perro, estaba inválido, no movía las patas traseras y tenía un pañal porque no era capaz de controlar la parte trasera de su cuerpo.... pero me llamó la atención que él no tenía la sensación de lastimado o de vulnerabilidad. Podía mantener su felicidad espontánea y natural aunque su situación era, para mis ojos, lastimosa.

Si un perro puede desprenderse de esa sensación ¿porqué las personas que somos mucho más inteligentes no pueden hacerlo? ¿quizá la inteligencia que tantos avances nos ofrece, tenga un defecto? ¿quizá la tengamos sobrevalorada? y si lo vemos, ¿por qué no cambiamos? probablemente, la raíz de estas necesidad de seguridad, de esta frustrada sensación, de sentirnos lastimados viene desde la infancia, y estamos tan condicionados por ella que no sabemos quitárnosla de encima. O quizá... en el fondo, no queremos...

Quizá únicamente queremos mantener nuestros pequeños placeres e ilusiones, unas cuantas satisfacciones que no nos obliguen a hacer algo que nos da terror, CAMBIAR. Básicamente queremos desechar la parte mala para quedarnos únicamente con la buena.  Ya decía buda a sus monjes cuando habló de sus 4 verdades: el deseo o "sed de vivir" acompañado de todas las pasiones y apegos. Ésta, oh monjes, es la Noble Verdad del Origen del Sufrimiento.





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