Meditación conciencia según Krishnamurti.


"La conciencia es la actividad del pensamiento, y el pensamiento se ha vuelto inmensamente importante en nuestras vidas. El pensamiento es una fuente de temor. Tenemos que observar qué lugar ocupa el pensamiento en el placer, en el sufrimiento y si existe en el amor. Es importante observar el movimiento del pensar.
Observar el movimiento del pensar forma parte de la meditación. La meditación no es una mera y absurda repetición de palabras. La meditación forma parte de la vida.
Es bastante sencillo, cuando se nos pregunta algo que resulta familiar, contestamos inmediatamente. Pero si se nos formula una pregunta complicada, hay un intervalo entre la pregunta y la respuesta. Durante ese intervalo, el pensamiento investiga y encuentra una respuesta. Muy poca gente dice, “No sé”; aparentan creer que saben. Por ejemplo si se les pregunta : ¿Conocen realmente a Dios, creemos realmente en él? Si son honestos dicen: “En verdad, no lo sé”. Entonces la mente de uno está de veras observando."

Nueva York, 27 de marzo de 1982.


La esencia del texto de Krishnamurti de este texto se puede recoger con la siguiente afirmación:

La esencia del contenido de nuestra conciencia (la experiencia, los valores y los recuerdos) es el pensamiento.

La negación del miedo y su naturaleza.


Normalmente, queremos negar el temor, negarlo en el sentido de superarlo, de destruirlo, de escapar de él, de encontrar algún tipo de consuelo (ya sea creando una idea de nosotros mismos para protegernos o evadiéndonos con algún tipo de actividad). Pero esto es absurdo. Así creamos el conflicto interno y la sensación de "persecución" que nos acompañará.
A lo largo de la historia la humanidad ha intentado ,por el camino de la negación, eliminar el miedo, las diferentes religiones, la identificación con ideales o con la autoridad externa. No obstante, esta forma de actuar nunca ha resuelto el miedo en su raíz, y ha persistido a lo largo de los siglos.
Para Krishnamurti existe otra forma de diferente de negación, es un movimiento nuevo en el cual el observador es lo observado, el temor soy "yo". Por tanto el observador no puede hacer nada frente al temor, ya que es el miedo en sí.
Entonces, cuando nos damos cuenta de que somos el miedo, y por tanto no podemos actuar ni hacer nada al respecto, hay no-acción y por tanto tiene lugar un movimiento por completo diferente.
Dejar de escapar del miedo y dejarlo fuir, sentirlo hace que aprendamos que el miedo que nos acecha es únicamente eso. Miedo, la idea del futuro. No la realidad.

Espero haberme explicado bien con relación a las palabras de Krishnamurti. No quiero alargar los artículo para que sean fáciles de leer.

El Zen según Allan Watts.


Allan Watts estudio entre otros las similitudes entre el Tao, el Zen y el Budismo. Estudió sus analogías y sus origenes. Ciertamente, las tres religiones o filosofías tienen un origen común, el I Ching. Es por eso que la esencia de las tres religiones son iguales.
El Zen según Allan Watts:
La vida Zen no se mueve dentro de carriles; es la libertad del espíritu, libre de las trabas de las circunstancias externas y las ilusiones internas. Su naturaleza íntima es de tan especial carácter que no puede ser descrita en palabras, y lo que más puede acercarnos a ella es la analogía. Es como el viento que se mueve sobre la superficie de la tierra, sin detenerse jamás en ningún lugar determinado, no apegándose nunca a ningún objeto particular, adaptándose siempre a los progresos y retrocesos de la tierra. Si tales analogía dan la impresión de un soñoliento laissez faire , es necesario recordar que el Zen no siempre es una suave brisa, como el Taoísmo decadende; con bastante frecuencia es una ráfaga violenta que barre implacablemente todo lo que encuentra a su paso, un ventarrón de hielo que penetra hasta el corazón de todo y lo atraviesa de lado a lado. La libertad y pobreza del Zen es abandonar todo y "seguir adelante", pues esto es lo que la vida misma hace, y el Zen es la religión de la vida.

¿Como funcina nuestra mente según Krisnamurti.? El deseo y el sufrimiento.


¿Puede nuestra conciencia, con su contenido básico de temor y de persecución de placer, con todas las heridas psicológicas, etc... llegar a estar completamente libre?
Primera parte.
¿Por qué los seres humanos se hallan atrapados en esta perpetua persecución de placer? Por ejemplo, uno ha tenido cierto placer, una comida, un acto sexual, la adquisición de conocimiento, luego el cerebro registra este placer y el recuerdo de este placer es pues el pensar.
¿Porqué el pensamiento carga con ese recuerdo de algo acabado? Porque simplemente es el movimiento del pensar. En nuestra idea de nosotros mismos pensamos que queremos otra vez el placer recordado, no vemos disfrutando de ese placer, creando así un vacío innecesario ya que es simplemente un recuerdo a perseguir. Eso es un movimiento parcial que nos impide observar la realidad con todo nuestro ser. Provocando conflictos entre la realidad y las ideas producidas. Y por tanto, sufrimiento.

(Intento explicar lo dicho por Krishnamurti referente a nuestra naturaleza, pero para no hacer un artículo muy grande lo he dividido en dos: el placer o deseo, y el temor.)

Los monjes Taoistas y el Ego.


“Son ascetas, pero detestan las mortificaciones. Son creyentes, pero poco les importan dioses, dogmas, morales y opiniones. Son místicos, pero nunca hubo plegarias y efusiones más frías que las suyas. Son, o al menos ellos no dudan serlo, los únicos y verdaderos amigos del hombre, pero se burlan de las buenas obras.
Conocen, dicen, la verdadera forma de conducir al pueblo y sin embargo lanzan los más duros sarcasmos cuando oyen hablar de deber social. Han dado a China temibles cabecillas o jefes de sectas, políticos llenos de tacto, sus dialécticos más sutiles, los filósofos más profundos y su mejor escritor. Sin embargo ellos estiman únicamente la modestia, la privación, la reserva. Nadie es sabio, insinúan, si deja una huella.”
Así describe Marcel Granet a los primeros filósofos taoístas.

Analizando el texto podemos comprobar que el pensamiento Taoísta no difiere mucho del pensamiento budista original, el Zen, del de Krishnamurti , Allan Watts o otras personas sabias.

En primer lugar, el Taoísmo renuncia del Ego totalmente, se explica en el texto como la experiencia tiene lugar en la formación del Ego. Tratando primeramente la experiencia externa cuando habla de “deber social”, experiencia que crea una autoridad externa que trae consigo la confusión y la contradicción, impidiendo entender la vida como es. De lo que se intuye que al querer amoldarnos a una autoridad exterior (estado o religión) no único que hacemos es buscar seguridad propia y darnos importancia a nuestra idea de nosotros.
Por otra parte, en el texto, también trata la experiencia interna “Nadie es sabio, si deja huella”, deja patente que el Ego está en el deseo de permanecer, de autoimportancia, de la búsqueda de seguridad. Entender eso realmente es ser sabio.
Pues el deseo interno de seguridad (realmente de nuestro Yo ideal) se compone de ideales ya sean buenos o malos, y que los actos realizados de esta manera de pensar son actos duales. “Lo hago para que vean que soy bueno” (por ejemplo). No se trata de que esté bien o esté mal, sino de la comprensión de la naturaleza de la mente.

El Ego en algunas religiones mayoritarias.


Idea del "Yo" desde el punto de vista Budista.

"Creer en la existencia de un yo es caer en la herejía de la permanencia; negar el yo es caer en la herejía de la aniquilación con la muerte" , o sea que negando la realidad del yo se llega a una paradoja: una doctrina que da máxima importancia al acto, pero también niega al agente de este acto, o como diria un doctor budista más tarde, "solo existe el dolor, pero no hay modo de encontrar al que sufre".




El "Yo" o Ego en el Cristianismo.


“El que quiera venir detrás de mí, que renuncia a si mismo, que
cargue con su cruz cada día y me siga. Porque el que quiera salvar su vida, la
perderá y el que pierda su vida por mí, la salvará ¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si pierde a su sí mismo?”
San Juan de la Cruz nos dice que abandonemos todo deseo, aún el deseo de Dios. No al amor de Dios, a nuestro innato anhelo por Dios, al que no podemos renunciar, sino a nuestro deseo de Dios.



El Ego y el Zen.

Las ideas pueden resultar necesarias para vivir, a la vez que un estorbo en la pacificación cuando se convierten en una creación del ego, conflicto del deseo, búsqueda, elección, parcialidad, limitación, ilusión, discrepancia, identificación, inmutabilidad, etc..
La mente desaferrada ha perdido el ego, como ola tragada por el mar. Vive en la no dualidad yo /el otro,'El yo que se vacía a sí mismo y así permite ser a todo'.



El Ego y el Islam.

Tradicional Islam es una religión de la moderación y el equilibrio. No existe el concepto del pecado original, por lo que el mismo no se considera intrínsecamente dañada y necesita de la redención, como en el cristianismo. Sin embargo, tener un ego excesivo es probable que sea un obstáculo para obedecer las leyes de Dios y por lo tanto a ser un buen musulmán. Debemos abstenernos de seguir nuestras pasiones por que todas las desobediencias y pecados empiezan cuando uno da preferencia a si mismo sobre el amor de Allâh y su Profeta.

La autoridad según Krishnamurti.


Krishnamurti explica porqué la autoridad genera conflicto, tanto interno como externo.
"Si podemos comprender la compulsión detrás de nuestro deseo de dominar o de ser dominados, entonces tal vez podamos librarnos de los efectos perniciosos de la autoridad. Anhelamos estar seguros, tener razón, tener éxito, saber... Y este deseo de certidumbre, de permanencia, va formando dentro de nuestras mentes la autoridad personal, mientras exteriormente, crea la autoridad de la sociedad, de la familia, de la religión y demás. Pero limitarse a ignorar la autoridad, a desprenderse de los símbolos externo, tiene poco significado.
Romper una traición y enfrentarse a otra, dejar esta ideología y seguir otra, es únicamente un gesto superficial."


Continua explicando la relación de la autoridad con el Ego.

"El afán de certidumbre, de seguridad, es una de las principales actividades del Ego. El Ego es muy fuerte en la gran mayoría, ya sea dormidos o despiertos, siempre está fortaleciéndose.
Uno debe estar constantemente atento a la actividad del Ego, para que revele sus actividades y sus trucos; pero cuando empecemos a comprenderlos, y a comprender las repercusiones de la autoridad y todo lo que supone en nuestra aceptación y negación, entonces ya nos estaremos desembarazando de la autoridad"


En toda la filosofía de Krishnamurti existe una premisa principal: No debe existir autoridad, y por supuesto la experiencia crea autoridad. Debemos aprender de esta, de como se ha formado y el porqué. Pero para ello, para disfrutar de la libertad interior, uno no puede seguir a ningún Gurú, Político o ideología. Uno debe ser libre desde el principio. Y a este proceso se le llama Meditación.

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